Teníamos planeado hacer la cresta de LLosás al Aneto este día otoñal del verano del 2026 pero la previsión del tiempo hizo que tuviésemos que posponer la jugada a dos días vista. La meteo acertó pero el día fue bastante bueno, finalmente. Aún así, con el cambio de planes y la cresta pospuesta, decidí echar un ojo a la zona y subir el pico Aragüels para comerme un fuet en la cumbre.
La idea era aproximar en bici desde Benasque a Senarta para quitar las legañas y calentar con la subida hasta el puente de Coronas sin pillar el timo-bus. Subir por Coronas a alparcear la entrada a la cresta de Llosas y subir al Aragüels, que no lo había subido todavía y mira que he estado al lado un par de veces.
Por último, bajar deshaciendo el camino sin complicarse mucho, que dan “algo” de riesgo de tormentilla a partir de mediodía/tarde. El plan es estar a la hora de comer (o del café) en la furgoneta en Benasque y estudiar un poco. Con esa mentalidad preparo la micro-mochila: chubasquero, barritas, fuet, bártulos de protección solar, pantalón y calzoncillos.

PREPARATIVOS Y APROXIMACIÓN AL ARAGÜELS
Creo que tengo bastante fatiga acumulada de estos dos meses de vigorexia originados por la lesión de los ligamentos del pulgar porque pongo el despertador a las 5:00a.m. y al final me levanté casi a las 6:00a.m. posponiendo la alarma, cosa que no suele ser normal en mi. Suelo despertarme del tirón y ya moviendo el rabo (literalmente si puedo, jajaja).
Desayuno un mortero de yeso digo, avena con cacao y unas 5-7 galletas príncipe de marca blanca del Carrefour, untándolas en el café, por supuesto. Aún me duran porque estaban de oferta (la segunda unidad al 30%) el último día que fui a comprar y pillé 10-12 paquetes pero ya empiezan a escasear, así que tengo que racionarlas un poco.
Visto culote, camisetilla de manga larga y cortavientos ligero. Casco y frontal aunque ya voy a pillar luz. Me pongo las zapatillas de fail-runner y echo a pedalear a la fresca.
Decido tomármelo con calma y llego a Senarta en media hora. Me quito el culote y el cortavientos y me pongo el atuendo oficial responsable. Escondo la bici en un hueco aletorio que resulta ser el cagadero oficial. Cagadero/camino porque piso un mierdón de persona con la bici y se queda ahí pegado en la rueda y la horquilla con un olor nauseabundo.
Sin comentarios a lo de cagar en el puto medio del camino. Tampoco llevo candado para atar la bici en esta ocasión.
De mala gana, echo a andar por la pista. Adelanto a un par de personas/grupetas y a mitad hago una paradita técnica para picar media barrita e hidratarme, que ya estaba comenzando a sudar fuerte. Esta pista hay veces que se me hace muy larga y otras muy corta. No sé por qué.

Llego al puente de Coronas a las 8:30a.m, en poco más de una hora y cuarto desde Senarta y 2 desde la furgo. No paro porque hay bastante peña de un bus que ha llegado poco antes y tiro en dirección a los ibones de Coronas.
Aprovecho para echar un vistazo a la entrada a la cresta de Llosás y comprobar la previsión que tenía Isaac: nubes bajas y día perrete para estar en medio de una cresta. Acertamos con la decisión.

Prosigo rápido hasta el primer ibón y casi llegando al segundo o superior, me junto con Pére, un hombre de Girona (que sería mi compañero de aventura el resto de la jornada) y con José y Carlos, unos montañeros de la zona que iban también al Aragüels. Subimos los 4 contándonos nuestra vida esperando un poco a Carlos, que iba más fatigadillo.
ACTIVIDAD PREVISTA: CIMA DEL ARAGÜELS
A eso de las 11:00 con la calmita, estamos en la cima. Les hago unas fotillos para un proyecto de lucha contra el cáncer que tenían José y Carlos y picamos algo entretenidos hablando de escalada y montañas. Carlos es de Jerez y José también pero me cuenta que lleva años trabajando por la zona de Posets-Maladeta de vigilante forestal y que había aprobado la oposición en Girona, casualmente, y estaba viviendo allí ahora. Un nómada bien majo.

Pére, de Girona, está tratando de completar todos los 3 miles del Pirineo y compartimos inquietudes y rutas. Hacía carreras por montaña y está fuerte de cojones. Me comenta que su idea es subir al Maldito por la ruta más fácil posible, pero que al ver la meteo había decidido subir al Aragüels como plan B.
Tras comer el fuet y echar un trago de agua, bajamos todos porque azota bastante el viento en todas direcciones. Bajamos al collado de Cregüeña y diviso la aguja SO del Abadías, opción que planteaba también estos días para hacer con Sofi. Es una buena actividad en sí misma, quizá no de escalada pero es bien maja completada con un vivac y quizá otra actividad aprovechando el llevar la cuerda y material de autoprotección. Eso será otro día.
Llegamos rápidamente hasta la zona que ya bifurca el camino. Pére tiene ganas de ir al Maldito y trata de convencernos. José y Carlos ni se lo plantean, se despiden y comienzan a bajar. A mi me da pereza porque ya lo había hecho y prefería hacer algo rápido más intenso que otra calcetinada pero decido acompañarlo por no dejarlo sólo. El día al final estaba tornando en bueno y al día siguiente daban muy malo así que estaba bien aprovechar la jugada.

ACTIVIDAD NO PREVISTA: INTENTO DEL PICO MALDITO
Partimos con un track fulerillo que tiene Pére en paralelo a la cresta de Cregüeña (que hice con Isaac hace un par de años). Me parece más corta ahora que en su día, jjajaa. Me intrigaba si estarían en una repisilla unas gafas de sol que perdí.
Vamos a toda velocidad porque me encontraba titánico. Total, que casi sin darnos cuenta estamos en el Collado de Coronas. Yo iba en dirección al Aneto en vez de al Maldito. Fail. Tenemos que retroceder e ir más cerca de la cresta, que nos habíamos ido un poco. Miramos bien el track para ir a lo seguro y ya pillamos una vira que nos llevará en dirección al Maldito, en principio.
Una vez en la canal de acceso que nos marcaba el track, cresteamos con algún pasete más expuesto que complicado y llegamos a una brecha que destrepamos. Me resulta familiar y, al ver unas cuentas instalaciones de rapel y cordinos de abandono, recuerdo que es la punta Astorg. Desde ahí es desde donde rapelamos con Isaac al acabar la cresta. Recuerdo no valorar la posibilidad de destrepar y sustituir un par de cintajos pochos de la cima.
Le comento a Pére que, sin material, no veo ese acceso claro, sobre todo la bajada. No lo veo muy convencido pero entre eso y que ya eran las 14:00p.m., (para mi hora más que lejana para haber hecho cima en una actividad random, y eso que tuvimos suerte que estuvo todo el día nublado y no chupamos sol) le digo que a mi no se me ha perdido nada en la cima y jugarme el pescuezo con el dedo todavía no fino.
De hecho es la hora a la que preveía estar en la furgo tocándome los huevos e intentando doctorarme. Yo aún tengo que bajar andando a pata y bici porque no llevo dinero efectivo ni tengo tarjetas ni puedo pagar con el móvil ni cosas de esas tecnológicas.
Deshacemos el trozo de cresta y bajamos. El Aragüels me mira de fondo. Buscamos otros posibles accesos (a posteriori en la furgo vimos que en su track llevaban cuerda y material) para otra ocasión y comenzamos a bajar dirección al ibón de Coronas sin track alguno, todo recto, jajaja
DESCENSO
Surco un extenso mar de bloques gigantes de bajada en estilo libre. Me encantan porque, aunque te revientas las plantas de los pies de la fricción y los saltitos, puedes bajar por donde quieras. Seguimos bajando en dirección al ibón superior de Coronas y, a cerquita, paramos a echar un trago de agua y unas barritas con chocolate que traía Pére.
Pasamos el ibón y nos desviamos a la derecha siguiendo una camino que mi imaginación proyectó. Llegamos a una zona de difícil acceso así que toca hacer un giro a izquierdas de 90º. Vamos, totalmente de manera horizontal, a buscar el camino clásico de Coronas jabalineando por media ladera hasta que, tras media hora, lo alcanzamos.
Una vez en el camino oficial, bajamos rápido ya con dolor de pies (en mi caso). Llegamos al ibón inferior y Pére me dice que hacia la derecha sale una senda que cree que ataja y sale por delante del refugio de Coronas. Me gusta la idea así que le damos aún a riesgo de nuevo embarque, jeje

Paramos a echar un ojo (y una foto) a un vivac techado al inicio de la senda. Seguimos bajando por el camino que recomendó Pére y la verdad es que llegamos al refugio de Coronas muy rápido y de manera muy amena. Pére me cuenta algunas aventuras y su situación actual de vida. ¡Es un fanático de cuidao!
Por último, accedemos a la pista principal de Vallibierna. Serían las 17:30p.m. y poca gente queda ya por ahí. Ahora sí se me hace algo más rápida y eso que nos cuesta más bajar que subir. Misterios de la percepción alterada.
Llegamos un poco pasadas las 19:00p.m. a la furgoneta de Pére y, tras recoger la bici y comprobar que la mierda no se había secado, echamos una cervecita y quedamos en mi furgo en Benasque para echar otra y comer algo.

A veces las cosas no salen como uno las plantea. Abrazar la incertidumbre y adaptarse. Hay momentos para ser rígido y otros para ser flexible. Unos para vivir “como si fueses a morir mañana” y otros para vivir “como si no fueses a morir mañana”. La historia es bailar y dar vueltas. Disfrutar, ya que es improbable que mueras mañana pero no es imposible y si te pilla, irte con la sensación de haber dado, en cada momento y situación, lo máximo.
En tontal (de tonto, no de total) fueron unos 32km + 13 de bici para coronar el Aragüels, creo que récord negativo absoluto. Con las 4000 calorías gastadas de déficit creo que me comeré un paquete de galletas entero y un pozal de leche, eso sí, sin lactosa, que tengo un bote desde hace mucho a punto de caducar.

Coordinador de Climbinglaboratori. CCAFD. Investigador en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte: Rendimiento y Prevención de Lesiones en Escalada Deportiva. Director Técnico y Deportivo del Club de Escalada y Montaña Los Mallos.
