Como los objetivos para ese día de Agosto eran bastante universales, tenía varias alternativas de planes. Finalmente opté por explorar la punta Delmás junto con otros picos y tresmiles de la zona. Concretamente (que no croquetamente) los objetivos eran los siguientes:
- 1 – Comerme un fuet en una cima.
- 2 – Entrenar un poco más intenso que lo que vengo haciendo en actividades largas.
- 3 – Echar un ojo a la Renclusa, que hace años que no pasaba por ahí.
En principio, para el cumplimiento de esos objetivos tenía en mente 2 alternativas, cada una con sus pros y sus contras. Una era ir al Aneto lo más rápido posible (comiendo, hablando con la gente, eso sí que no puede faltar, y buscar objetos por el precipicio de abajo del Paso de Mahoma) y la otra, subir al Pico del Medio y Coronas, a los cuales no había ido.
Ambas alternativas pasaban por aproximar en bici desde Castejón a La Besurta osease, hacer 30km y 1000m de desnivel antes de comenzar la actividad en sí misma. De igual manera implicaba bajar a toda hostia con la bici durante otros 30km y 1000m de desnivel negativos de puro gozo.
Las aproximaciones en bici implican dos conceptos interesantes: entrenar duro y ahorrar desplazamientos motorizados en vehículo propio o autobuses lanzadera. Por ambos soy muy fan, especialmente por el segundo. Además la bici le da un toque épico a las aventurillas (vease Monte Perdido y Telera) por sumar muchos kilómetros y por el hecho de ser un pobre montañero.
Pues bien, de entre las dos opciones que he citado dos párrafos antes finalmente me decanté por una tercera que me recomendó una amiga el día de antes, ya que no sé dónde había metido mi piolet de travesía. La punta Delmás, pico Mir, Sayó etc… tenían buena pinta y, además de no ser necesario material invernal, no había visitado ese vallecito.

APROXIMACIÓN A LA PUNTA DELMÁS
Realmente iba a hacerlo el día de antes, pero comenzó a llovisnear de madrugada y amenazaba alguna tormentilla. Eso junto con que, al sonar el despertador a las 4:30a.m. notaba el corpo muy cansado.
Total, que el día D (amenaza de tormentillas igualmente para la hora del café) me levanto a las 5:00a.m. con todo preparado ya. Desayuno un café con galletas príncipe de marca blanca del Carrefour y salgo a eso de las 5:38a.m.
Comienzo a pedalear con el cortavientos puesto porque refresca por aquí a esas horas (menos fresco del que me gustaría, en verdad). Eso junto con el mochilón puesto, hace que rompa a sudar antes de llegar a Eriste, donde por cierto, adelanto como a 50 chavales borrachos ya que eran las fiestas. La mitad iban o se iban de una churrería que tenía buena pinta.
Al pasar Benasque comienzan a adelantarme los primeros coches que (probablemente) irán hacia Llanos del Hospital). Creo que debería madrugar más para evitar este hecho y el calor, que ya se aprecia desde las 6:30a.m. de la mañana. Hago una pequeña paradita un poco antes de llegar a la altura de los campings para soltar y picar media barrita.
La verdad que no recordaba este tramo tan aburrido pero se me hizo largo. El año pasado cuando hice lo mismo para subir a la Maladeta se me hizo más amable. Me hago viejo de un año para otro, será eso. Total que sigo y, no sé muy bien por qué, me empieza a dar un dolor muy molesto en la espalda así que a la altura del túnel de Literola, vuelvo a parar a estirar el lomo.
Prosigo la marcha y en nada estoy bajando hacia Llanos del Hospital y comienza el tramo final, más entretenido pero con la carretera hecha un cromo (cosa normal porque se hiela en invierno).
Respecto a subir con la bici de montaña, se nota no tener suspensión en la de gravel, lo que le da un toque divertido al sujetar el manillar tratando de evitar el exceso de vibraciones en la base de los ligamentos rotos de mi pulgar derecho.
Llego a La Besurta en unas 2 horas y media, más o menos. Aparco y aprovecho para hidratarme bien y comer una barrita y unos frutos secos. Me gustaría hacer la actividad en ayunas pero soy un flojo. También aprovecho para cambiarme el culote por calzoncillos y pantalones cortos e ir un poco más cómodo mientras dejo el culote alondrado a la bici para que esté seco a la vuelta.

COMIENZO DEL SEGMENTO A PIE DESDE LA BESURTA
Comienzo a caminar rápido mientras una señora sigue mis pasos, ya que acaba de desembarcar el bus en La Besurta. Voy avanzando y no pierdo de vista a la señora. No sé si va muy rápido ella (rondara seguro los 60 años de edad) o voy yo muy lento. Me pico un poco pero al ponerse vertical el asunto ya se va quedando cada vez más atrás.
En 20-25mins llego a la Renclusa. Cargo agua de la toma de agua exterior del refugio y cojo el desvío hacia el Ibón de Paderna, primer waypoint. Charlo un par de minutos con un señor que me pregunta si voy al Aneto. Le digo que otra vez será, que voy a la punta Delmás y él me cuenta que está esperando a que bajen sus colegas, ya que él no se ha visto capaz porque el año pasado le habían operado de la rodilla.
A parte de imprudentes en la montaña, también hay gente que toma buenas decisiones y quizá deberíamos reforzar esos comportamientos más frecuentemente que echar broncas, que parece que eso no funciona.
Bueno la cosa es que sigo subiendo por un sendero cómodo que bordea el riachuelo hasta llegar al Ibón y ya se ve al fondo la primera subida maja, que hay que justificar el desnivel. Los hitos se ven bien, aunque hay varias posibilidades. No sé si los de la derecha irán al pico Paderna pero voy siguiendo el track, que tampoco me sobran los minutos si va a tormentear.

Subo esta parte a toda velocidad y arriba del todo ya llanea en un laberinto de bloques. Al fondo se ve el collado del Alba, por donde va el track que llevo. A la derecha se ve la punta Delmás y, aunque no va la ruta por ahí, decido intentar subir por una canal que me llama la atención.
CANAL IMPRACTICABLE A LA PUNTA DELMÁS Y PLAN “B”
Giro a la izquierda dejando los mojones y subo por una canchalera asquerosa hasta llegar a unos grandes bloques. Desde abajo se ve complejo pero asumible, aunque ya veo que por la propia canal va a ser impracticable: roca suelta y polvo-grava. Pista de patinaje, vaya.

Salgo a los pocos metros de la canal y cojo la vira de la derecha. Echando ya manos (sin bastones hace rato), me voy metiendo por las debilidades que voy viendo, evitando la roca cochambrosa y/o descompuesta. Hago un par de pasos en travesía bastante aéreos sobre roca dudosa con mucho cuidado.
Me digo que al primer susto o patinazo me bajo. Voy avanzando siempre con 3 puntos de apoyo sólidos tanteando muy bien siempre el 4º punto de apoyo, o punto que se mueve o va a mover. Sigo subiendo unos 20-30m y ya agarro un trozo de roca gigante que se mueve. Rectifico buscando una salida hacia la derecha tratando de dar con un acceso al collado.
Ya he visto que hacia arriba va a ser complicado y habré hecho un par de pasos de III o IV. Mal plan. La cochambre se extiende en ambos sentidos de la marcha así que va a tocar destrepar, que tampoco va a ser un paseo. ¡Por querer ahorrar un poco de tiempo y no ir por la ruta normal, voy a perder 1 hora y tener que volver a la ruta normal!
Destrepo finalmente con mucho cuidado con algún tembleque de patas mediante y llego a la base de la pared. Dirijo mis pasos hacia el collado y me cruzo con un par de montañeros desprovistos de casco que me dicen que algunos de los picos de la posible ruta elegida exigen trepadas. Adiós a la punta Delmás, jajaja
No había visto eso en el blog ni en el track. Igual se han complicado o quizá una trepada que para mi ni siquiera exigiese echar mano, para ellos era complicado. No sé. Tampoco lo voy a comprobar. Me despido y acelero por la canal gravosa que por la izquierda se sube mejor echando mano en grandes bloques. ¡Cuidao que se mueve alguno! Esta parte me recuerda al final del collado de Salenques por el sur.
Como ya he perdido suficiente tiempo, quizá pueda tormentear a la tarde y me da igual hacer cima que no o un pico que el otro, decido subir unas puntas hacia la derecha del collado (supongo que serían del Alba) y comerme el fuet y unas galletas, lo cual era mi objetivo principal.

Como hace bastante viento y no me apetece ponerme ropa, deshago mis pasos y voy a ingerir mis alimentos de NutriScore entre C y D al abrigo de unos grandes bloques. También se me pasa por la cabeza ayunar, pero el fuet está bastante seco y duro ya. Habría que comerlo tarde o temprano.

BAJADA EN MODO RAYO MACQUEEN
Empiezo a bajar lo más rápido que puedo para entrenar y tener más posibilidades de evitar la tomenta (en caso de haberla). Todavía con el regusto del fuet y dolor de mandíbula de masticarlo, paso el caos de bloques y llego a la zona chula de rampas y pseudocamino. Creo que en poco más de una hora estoy en la Renclusa otra vez.
Aquí me adelantan unos trail-runners de verdad. Les dejo paso a la vez que envidio y extraño la habilidad motriz básica del correr. Lo malo de haber perdido esa capacidad es evidente, pero lo bueno es que no tienes la obligación de salir a correr de vez en cuando para adelgazar. Simplemente engordas o te pegas unas buenas palizas de ultraactividad más interesantes.

Alparceo por dentro del refugio pero empiezan a llegar unos nubarrones curiosos así que calzo mi atuendo de fail-runner y echo patas tras beberme las sales minerales que esta vez sí llevaba en una botella a parte. Acompaño las sales/electrolitos con unas cucharadas de colágeno sabor naranja que compré hace años y, por supuesto, no uso.
Ya en La Besurta, compruebo que mi culote está seco, me cambio y me voy sin agua ni nada. La bajada en bici es a toda leche, aunque el viento tormentoso azota serio y hay tramos de bajada en los que otrora haría a 70km/h en los que tengo que pedalear incluso. Sabia decisión abandonar la punta Delmás.

Me lo gozo como un perrillo aun con el recordatorio de mis hernias discales y paso la civilización Benasquil como una bala sorprendido de la poca gente que hay. Echo un trago de agua en la fuente del embarcadero de Eriste y en un ratillo llego a la furgoneta con afán de refrescarme e incorporar a mi corpo alguna combinación de hidratos de carbono con proteínas que será arroz con alguna lata de atún. ¡A cuerpo de rey, maño!
Total que ha salido un día bueno, una actividad curiosa y creo que he cumplido los objetivos planteados. Tampoco he empeorado los ligamentos del pulgar así que ¡excelente! A ver si en la siguiente ya puedo meter alguna trepada en formato cresta o similar, que la bici y las ultrapateadas me motivan pero se me descompensa el tren superior y tengo que hacer dominadas y esas cosas que no nos gustan ni a mi ni a mis hernias discales.


Coordinador de Climbinglaboratori. CCAFD. Investigador en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte: Rendimiento y Prevención de Lesiones en Escalada Deportiva. Director Técnico y Deportivo del Club de Escalada y Montaña Los Mallos.
