Estando afincado en Benasque, tenía que ir a Zaragoza a revisar la mano en el médico y ver la final del mundial con mi familia así que, para no mover la furgoneta (ya que tenía que cambiarle el aceite) y probarme con una buena kilometrada con la bicicleta de gravel, aunque fuese en formato carretera, decidí hacer el tramo Benasque-Zgz en bici.
Al día siguiente por la tarde, había quedado con Jesule en subir a Benasque porque íbamos a dar la vuelta al Aneto subiendo picos aleatorios. Eso quería decir que tenía la vuelta en coche garantizada, lo que me daba menos pereza que volver en bus y que. por supuesto, volver en bici, jajaja (no hubiese vuelto el día después ni loco).
La semana anterior había hecho el trayecto Calcena-Zaragoza sin mucha complicación, excepto de navegación para evitar caminos de piedras que no me convenían con los ligamentos del pulgar rotos. Por eso y porque estaba siendo el Tour de Francia (que ni lo veo porque no tengo TV, ni lo sigo mucho) mi motivación estaba bien alta. Además, vi una entrada de un blog de un titán que había ido de Zaragoza al Aneto y me motiva/inspira aún más.

Como mis únicos objetivos para esta aventurilla son tener contenta a la vigorexia y estimular la biogénesis mitocondrial de cara a actividades futuras más complejas junto con ahorrar el precio de un bus, todo encajaba como las piezas de un puzzle que encaja (que alguno se ve que no).
DÍA PREVIO A LA CALCETINADA BENASQUE-ZGZ EN BICI.
Tras subir con el mochilón a tope a los Clarabides con Sofi, el día antes de hacer el tramo Benasque-Zgz en bici, aún tenía más agujetas de las que seguramente se aconsejen para afrontar este tipo de empresas.
Toca día de descanso (hice unos 20km en bici para ver a Chete que estaba en un avituallamiento de la Gran Trail Aneto-Posets en la que participaba su pareja), pozas y bien de galletas príncipe de marca blanca del Carrefour untadas en café.

Preparo todo bien (lo mejor que sé, vaya) y mi idea es salir lo más pronto posible, como tarde a las 6:00a.m. con las primeras luces del día para tener algo de visibilidad en las primeras bajadas, que se pilla mucha velocidad y en estas carreteras hay muchas piedras y algún animal que sólo con el frontal son difíciles de ver.
Aspectos a mejorar respecto a la última calcetinada: llevar un culote bueno, mejorar la navegación (buscar toooodo carretera. Esta vez es más fácil), hidratación (parar sí o sí en cada ciudad/pueblo y rellenar a tope) y alimentación (meter más comida, que la última vez sólo fueron un par de barritas y un plátano atado al cuadro de la bici porque no tenía mochila ni maillot).

DÍA DE CALCETINADA BENASQUE-ZGZ EN BICI. PARTE 1: TODO RODADO.
Me levanto a eso de las 5:15a.m. y desayuno lo mismo de siempre. Últimos retoques y, como parece que refresca y voy de bajada, me pongo el cortavientos. Comenzar bajando y en llano-bajada es un gozadero porque vas calentando y van pasando los kilómetros a toda velocidad mientras vas encorvado con el manillar este extraño. ¡Pareces un ciclista y todo!

Paso el Congosto de Ventamillo con ya los primeros coches subiendo y bajando y en poco rato me planto en Campo, donde tengo la tentación de parar a llenar algún poco de agua que había gastado pero decido continuar al menos hasta Graus. Todo transcurre a toda mecha en este tramo.
Llegando a Graus, esquivo a 3 chavalas que me saludan. Van andando por el medio de la carretera, supongo que volviendo a su lugar de origen de alguna rave o cochera donde habría algo de fiesta. A veces, cuando me pasan estas cosas, me siento un titán y otras me apetecería unirme, jajaja
El tramo desde Graus hasta Barbastro es muy bonito con el embalse al principio y el congosto de Ólvena después. Lo celebro con una barrita. Vas a toda pastilla a la fresca y el sol te va saludando mientras pedaleas como un hámster camino a la primera subida cabrona, que llega al pasar un puente muy largo a unos 10-15km de Barbastro.
Subo de puta madre y ya voy pensando en un lugar estratégico para echar un café. Estratégico no sé, pero sin desvío alguno, elijo la gasolinera Repsol que está al salir por el tramo de nacional. Serían cerca de las 8:30 y hago una paradita larga para llenar los bidones, comerme un plátano y echar tranquilo el café.

Al acabar, reinicio la marcha ya con bastante sol. Los primeros tramos de nacional rumbo a Huesca son constantes micro-tramos de subida y bajada (supongo que gran parte de los 1700 de desnivel positivos que me salieron). De aquí recuerdo aburrirme un poco pero ver, antes de lo previsto, señales que indicaban que me quedaban menos de 30km para llegar a Huesca.
En esta parte no hay posibilidad de agua alguna de no ser que se entrase a algún pueblo de propio y hacer un desvío de un par de kilómetros, lo cual no me interesaba demasiado. Dicho esto, voy sin apenas agua cruzando por Angües, donde realizo una paradita para comprobar bien la carretera y picar un dulce de Amazon que me había dado Chete el día anterior.

Ahí debí haber pillado agua porque, a la altura de Siétamo (sólo unos km más adelante), casi no me quedaba y recuerdo sentir cierta deshidratación y cierta prisa por llegar a Huesca donde, inicialmente, había previsto otra parada. Había segmentado la ruta en 3 obvios tramos (y paradas): Benasque-Barbastro. Barbastro-Huesca. Huesca-Zaragoza.
PARÉNTESIS TÉCNICO
Siempre digo que una de las partes más divertidas de estas aventurillas es el diálogo (literal) interno que sucede cuando la fatiga o el aburrimiento comienzan a aparecer.
Al principio, la parte racional/consciente/adaptativa del cerebro/alma/espíritu es la que empuja con motivo de entrenar, superar tus límites, vivenciar algo diferente, ahorrar… mientras que la parte subconsciente/primitiva/superviviente está en modo “no molestar”, aunque de vez en cuando envia alguna notificación en forma de pereza al levantarte, sensación de cansancio…
Ambas partes coexisten, cada una en su lugar, pero normalmente no interactúan. Solamente aprovechan su turno de palabra como si de un debate electoral bien moderado se tratase. Cada uno respeta al otro y presenta sus argumentos, aunque el moderador está ciertamente sesgado en favor de uno u otro, dependiendo del momento.
Al rato, aunque tienes claro el objetivo y que, en el 95% de las ocasiones en situaciones normales, no vas a parar, esa parte subconsciente comienza a querer negociar y te expone sus cartas (con bastante más frecuencia que antes), muchas de las cuales son ficticias: te vas a lesionar; ya has entrenado suficiente; hace mucho calor; haz una cosa más interesante; falta un montón todavía…
Al principio vas prestando mucha atención a los estímulos del paisaje, sonidos y con un discurso interno que versa sobre la recompensa al esfuerzo y vas pensando aspectos de la vida en general, pasados o futuros, quehaceres, lista de la compra etc… Más tarde, ese discurso gira en torno a los estímulos y sensaciones aversivas presentes y futuros.
Este punto es el que realmente más disfruto de estas actividades. Cuando comienza el dialogo de verdad y se acaba el debate pausado y el moderador se va de la sala. Uno habla y el otro contraargumenta practicamente sin respetar su turno, sin faltar el respeto, eso sí.
Como la fatiga ya ha hecho acto de presencia, la voz cantante la tiene el subconsciente, que trata de hacerse pasar por lógico y racional con sus argumentos y, en parte, lo es. La parte consiente, quedándose sin argumentos reales, trata de aferrarse a lo emocional para ganar el debate.
Es aquí cuando entra en juego el gran jefe de la cueva: la personalidad, el alma, el espíritu y dice “esta es la zona de crecimiento, de adaptación, de aventura y vamos a acabar sí o sí llevando la situación al límite (porque sabe que el límite todavía está lejos y es una trampa del subconsciente, una mentira basada en un sentido de la supervivencia antepasado que nada tiene que ver con el contexto de seguridad en el que vivimos)”.
“Todos sabemos que vamos a forzar a tope la maquinaria así que el debate no tiene sentido” es otra de las conclusiones a las que llega el gran jefe de la cueva antes de su speech final para dar por concluido el programa con la frase “hemos venido a jugar“.
DÍA DE CALCETINADA BENASQUE-ZGZ EN BICI. PARTE 2: PRIMEROS PROBLEMAS.
Total que llego a Huesca en bastante buen estado todavía, ligeramente acalorado pero con piernas. Entro y quiero dirigirme al centro a pillar agua y quizá echar otro café en algún bar. De pronto veo un Frutos Secos y paro a pillarme una coca-cola que se me había antojado.

Recuerdo querer pillármela normal (que siempre las compro sin azúcar) y al final cogerla Zero por inercia y darme cuenta ya sentado en un banco, jajaja. Coca-cola de litro y medio de la que ingiero la mitad en unos 5-7 segundos y meto la otra mitad al botellín y me dirijo hacia la salida sur cruzando el coso.
Aunque, como tal, los primeros problemas de la ruta Benasque-Zgz en bici empezaron a llegar a la altura de Siétamo, es al pasar los polígonos al salir de Huesca cuando comienzo a sentir el descenso de energía y, sobre todo, que se me estaba calentando el cerebro más de la cuenta y que el sol ya pegaba inmisericorde desde su posición privilegiada.
Quizá la coca-cola no fue la mejor opción o no estaba implementando bien la estrategia nutricional, pero el caso es que se me empezó a desproporcional la fatiga cognitiva, mientras la física no estaba muy presente. Muscularmente y de cardio me encontraba muy bien, la verdad. Eso me congratuuuuuuuulaaaaaaa. ¡¡¡Jezú!!!

Al pasar el primer puertecillo antes de Almudevar ya empecé a notar que lo que estaba pasando es que me estaba achicharrando el cerebro bajo el sol, porque recuerdo verme los brazos al rojo vivo y lo entendí todo, jajaja. Paso Almudevar a toda velocidad en posición aerodinámica ya buscando sombras incluso invadiendo el carril contrario.
DÍA DE CALCETINADA BENASQUE-ZGZ EN BICI. PARTE 3: INSOLACIÓN.
Al llegar al Temple, que es la mitad más o menos del tramo Huesca-Zaragoza, me paro debajo de un puente a beber el poco agua que me quedaba. Me echo un poco por la cabeza y tomarme el único gel que llevaba. Me tumbo un par de minutos en la carretera y sigo, buscando agua con la mirada aunque, por supuesto, sin parar.
Avanzo con las dudas de si desviarme a por agua pero decido no hacerlo hasta llegar a Zuera, donde seguro habrá. Recuerdo haber parado de otra vez que bajé de Huesca a Zaragoza en bici para ir al fisio.
Por fin llego a Zuera bien justo con tremenda insolación y veo una fuente. Pulso el botón y nada. Acto seguido me meto en un bar y pido una botella de agua fresca.
Bebo como si fuese un judío de esos que estuvieron 40 años vagando por el desierto o cualquier persona al salir del Monegros Desert Festival, y la motivación vuelve a mi. Miro el reloj y llevo unas 7 horas de actividad: nada infrecuente tampoco.

De Zuera a Zaragoza pasando por Villanueva, el barrio del Comercio y San Juan (donde vuelvo a coger agua), es un auténtico suplicio aún con la remotivación del agua fresca. Lo que debería haber sido una hora más o menos acaban siendo 2 parando 2 o 3 veces practicamente en cada sombra que veía. Aquí pillo el primer tramo de pista de toda la ruta en el tramo de San Juan a Zaragoza: ¡manjar para los ligamentos del pulgar!
Cuando volví de Calcena, me salían 98km de actividad. Ese día decidí ir a la Expo a lavar la bici y dar una vuelta para redondear a los 100km. Sin problema gustoso lo hice.
Esta vez, creo que me va a salir un poco menos de 200km y pienso que le den por culo. Mi TOC tiene que aprender pero, al llegar cerca de casa de mis padres, comienzo a intuir que será poco y al llegar a la puerta veo que son 199km así que, en contra de mi voluntad, doy vueltas a una rotonda-parking hasta completar los 200km de Benasque-Zgz en bici. ¡Otra vez será! jajjaaja
CONCLUSIONES DE LA CALCETINADA.
Dos conclusiones saco de esta calcetinada Benasque-Zgz en bici: soy un titán pero debo mejorar la estrategia tanto nutricional como horaria (ajustar el posible horario, como en el monte, para no hacer cima o meta más tarde de las 12:00 del mediodía).
La siguiente, no sé si serán 200 o 300km, pero prometemos intentarlo todos los que estamos al mando de la nave.
Coordinador de Climbinglaboratori. CCAFD. Investigador en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte: Rendimiento y Prevención de Lesiones en Escalada Deportiva. Director Técnico y Deportivo del Club de Escalada y Montaña Los Mallos.
