Comienza el verano de actividades aleatorias y puesta a punto de forma de cara a las aproximaciones de otoño y las actividades de invierno u otro posible viaje de expedición. Esta vez escogí para empezar Peña Telera, puesto que nunca he hecho cima después de hacer alguno de los corredores invernales y estaba por las inmediaciones de Panticosa.
Dos semanas antes de este hecho, me rompí el pulgar de la mano derecha bajando de un kayak (día después de escalar la fisura de la Patxarán) así que este verano toca poca escalada, mucho monte y, con suerte, bici. Unos días antes, lo que iba a ser una escalada de cacharreo, se convirtió en una subida con Jesule AKA “el profe” al Garmo Negro, Algas etc…
Ese día subimos esos picos para tener una buena panorámica de la zona, ya que el finde teníamos actividad con el club con el objetivo de hacer la Gran Facha. Total que acabé haciendo esos días:
- Día 1: rutoneo en bici desde Baños a Panticosa y un entreno de agarre con la mano sana esperando a Jesule.
- Día 2: ascensión express al Garmo Negro y a los Algas.
- Día 3: rutoneo en bici desde Baños a Panticosa (a mejorar tiempo) por la mañana y por la tarde aproximación lastrada con el club hasta Bachimaña.
- Día 4: ascenso a los picos de la Muga y bajada hasta Baños.
- Día 5: rutoneo en bici por Panticosa, Hoz de Jaca, Tramacastilla, Piedrafita, Escarrilla…
Me levanto a las 5:00a.m. y me quedo frito puesto que no había dormido muy bien y me vuelvo a levantar a las 6:15 ya con luz. Desayuno y me hago a la idea de que voy a pasar calor con posibles quemaduras por el sol pero tengo motivación suficiente para acatar los designios de mi insomnio.
Acabo de preparar la mochila y hago un poco de tiempo para salir desde la furgoneta en el mini-área de autocaravanas de Panticosa a las 7:00a.m. exactas. Echo a rodar con un poco de fresco así que pongo el cortavientos para no generar moquilla que luego se endurezca con el calor.

Rápidamente llego a Piedrafita de Jaca, donde cojo agua y visto manga corta debido a la sudada extrema y continuo hasta Lacuniacha. Escondo la bici por el bosque fuera del alcance de los ojos de los turistas, me quito casco y culote y me pongo un calzoncillo reutilizado para la ocasión y comienzo a andar a paso ligero. No sé cuanto me cuesta porque no suelo mirar los tramos.
Voy a buen ritmo apoyando prácticamente con un sólo bastón por no darle demasiado impacto a la maltrecha mano derecha. Llego al ibón, pico algo y bebo agua y me dirijo hacia la canal de las Covachirizas. Subo este tramo rápido, aunque se me hace interminable (menos que la bajada, jajaja) y me planto en el paso horizontal (que en verano sin más pero en invierno ¡OJO!), donde un poco más adelante me cruzo con 3 chavales confusos que me cuentan que no están confiados en pasar.
Hablo con ellos para comentarles la ruta y paso un par de tramos más adelante mientras esperan mi info. Cruzo hasta las trepadas y les digo que es más fácil de lo que parece desde lejos y que la trepada no se ve difícil (previamente les dije que en mi track/blog la cotaban de IIº) así que sigo subiendo y ya me planto casi en la arista final (no sé si se le puede llamar arista o loma).
Llego a la cima de Peña Telera sin mucha fatiga y paro un rato a contemplar las vistas, comer, beber y ponerme el palestino para prevenir un golpe de calor, que ya he andado cerca varios días, jajaja.

Bajo rápido un poco desorientado al comienzo para, tras un corto jabalineo, coger la senda buena y cruzarme con los chavales comprobando que estaban sanos y habían cruzado sin problemas. No tenía muy claro si iban a subir o no, porque sólo vi a uno decidido así que me alegro por ellos.
Sigo bajando haciendo paraditas cada 20-30 minutos para beber y/o comer media barrita y ya ansío coger la bici para gozármela en la bajada (la verdad es que con la mano pocha no me lo puedo gozar tanto como me gustaría). Llego a la furgo en Panticosa con bastante energía (por la tarde-noche del día anterior, a parte de una ensalada me comí 2 bocaudillos de nocilla traicioneros).

No soy muy fan de hacer las actividades en modo rápido, pero estas de entrenamiento sí, simplemente por el hecho de entrenar para aventuras más complejas donde la velocidad sí sea relevante, aunque siempre prefiero la calma y un buen vivac si es posible. Me gusta disfrutar y asimilar la info que se me presenta en la naturaleza.
Al final hice 40km en 6 horas y 45 minutos aprox, sin parar el reloj y me dio tiempo suficiente para mojarme en el río e ir con la calma a Jaca a cenar un DIY-kebab con Isaac, que presentaba su TFG al día siguiente y no tenía intención de repasar más que nuestras vidas rumiantes y vigoréxicas.


Coordinador de Climbinglaboratori. CCAFD. Investigador en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte: Rendimiento y Prevención de Lesiones en Escalada Deportiva. Director Técnico y Deportivo del Club de Escalada y Montaña Los Mallos.
