Desde hacía mucho tiempo, años quizá, llevaba viendo cada vez que pasaba por la autovía desde Huesca en dirección a Arguis o al Pirineo, unas agujas a la derecha a la altura de Nueno. Tras husmear y verlas desde lejos por la carretera antigua de Monrepós, un día Chema (de Pirineos con Guía), echando una birra, me dice que son las Agujas de Nueno, abiertas en los 70, y me pasa un par de fotos de la nueva guía de Huesca.

Un par de días antes, en la revisión del médico de la lesión del dedo pulgar, este me dice que haga vida normal y vaya viendo si va bien la molestia en la articulación o tendremos que valorar la operación. Dicho y hecho. Vuelta a la vida normal, jeje
No había hecho “vida normal” desde un día antes de que me esmoché el dedo en la Patxarán, así que una posible exploración a las agujas de Nueno era una buena piedra de toque.
Echamos unas cervecitas en Zaragoza visitando al convaleciente des-apendizado Sabatemu y coincidimos varias personas, entre ellos Armando y Gayadventures (los Yonis), jovenes aventureros empedernidos que se apuntan a un bombardeo. Armando me dice de escalar ese Sábado por Arguis y justamente pensaba estar por ahí.
Le propongo el plan y me dice que le parece bien. A Gayadventures también le motiva la idea (aunque me confirma un par de días después) y echamos un ojo a la guía y a las fotos que tengo de las agujas desde el otro lado de la carretera.
Roca mediocre; zona sin interés; precariedad y vegetación. Pocas veces había visto una descripción tan denigrante de unas vías de escalada o sector. Aún así, decidimos que podía ser una buena idea de aventura para echar la mañana. Todos teníamos plan por la tarde/finde.
APROXIMACIÓN A LAS AGUJAS DE NUENO
Yo estaba ya en Arguis dando una vuelta con una amiga y recolectando moras y otros frutos. Armando vendría a la mañana siguiente desde Huesca. Gayaadventures desde Zaragoza, ya que se le complican los pegues en Bulderland y la cena más de la cuenta.
Quedamos en las coordenadas que aporta la guía. Por mi parte, me decido a ir en bici para no mover la furgoneta y hacer algo de cardio para cumplir con los pasos y la dieta. Es poco tramo, y de bajada, así que bien para ir rápido y calentar un poquito.
Llego y encuentro el punto exacto más cercano para que aparquen los Yonis y ato la bici a una valla. Es pronto y, mientras les espero, me quito el culotte y echo un ojo a las fotos y las reseñas a ver si veo algo que nos de una pista de por donde entrarles.

Aparecen los Yonis y echamos un ojo al mapa para ver posibles debilidades en el monte, lleno de erizones, aliagas, árboles y arbustos pinchudos. Decidimos jabalinear campo a través sin despegarnos demasiado de la valla que nos separa de la autovía.
Tras una media hora de raspones, arañazos y heridas (Armando y yo en pantalón corto) por fin vemos las agujas. Al ver que el terreno es más de lo mismo, decidimos bajar hasta la valla y andar los últimos centenares de metros por el asfalto.

Una vez a pie de vía rodeamos el primer muro de la aguja de la derecha y comprobamos que hay tres opciones, todas sobre roca MUY descompuesta:
- Entrar por una placa de “algo” más de calidad pero con menos opciones de protección.
- Entrar por una fisura/diedro/bavaresa con todavía peor roca pero más opciones de protección (opciones de protección descompuestas, obviamente).
- Rodear el primer muro por la canal de la derecha y tratar de atacar el segundo muro, el cual tenía mejor pinta (a la postre no la tenía).
ENTRADA POR LA CANAL HEDIONDA DE LA DERECHA
Decidimos optar por la opción más lógica acorde a nuestra experiencia (casi cero en aperturas), material (no llevábamos taladro aunque íbamos a tope) y estado de la pared (accidente inminente) y pusimos rumbo a la canal. Tras superar un primer resaltillo, accedemos a la rampa sobre barro, roca suelta rodante y raíces de sabinillas y arbustos podridos.
Comenzamos a subir con bastantes problemas de adherencia traccionando de ramas y ramilletes con algún apoyo de manos y rodillas para aumentar la superficie de contacto. Conforme avanzábamos ya veíamos como la roca no sólo no mejoraba sino que parecía empeorar.
Trepamos un primer resalte por unas rocas que ya nos ponían sobre aviso: íbamos a tener que llamar a la puerta constantemente. Lo pasamos y seguimos avanzando por la canal con más pena que gloria. Ya vemos que iba a ser complicado meterse en la pared y escalarla. Roca muy mediocre tanto en la vertical como en alguna posible travesía para cruzarse.
Decidimos continuar aunque el terreno, de vez en cuando, se va poniendo vertical. No mola mucho por la calidad de la roca y del firme, pero vamos haciendo y vamos superando algún que otro resalte. En uno de estos, Armando se pega un buen resbalón y a mi, personalmente, me empiezan a asaltar las primeras dudas y ganas de tratar de descender o montar un rápel.
La idea de poder meternos en la pared a explorar y crestear nos motiva o, por lo menos, acabar la canal y volver habiendo hecho un poco de exploración. Aún así, por esa canal vamos viendo algún clavo antiguo y algún spit, que pensamos que podía ser de rapelar. También ver que alguien había pasado por ahí nos animó, aunque no sabemos si de subida o de bajada, jajjaja
Jesús en cabeza va viendo el percal. Seguimos subiendo y en un tramo vertical, a Armando se le rompe un pie gigante y hace un puerta brutal quedándose colgado de una mano y un pie. Vuelve a la pared y sube hasta una zona más horizontal. Salvada de la buena. Yo paso con algún que otro problema de tracción y me voy hacia la derecha por unos árboles para ver qué había por la derecha del mini muro.

Opciones de bajar andando/destrepando complicadas y montar sólo un rapel tampoco era muy factible. Seguimos ya con la idea de encordarnos en algún tramo que viésemos tranquilo. Comenzaba un tramo de graditas con resaltes y ya estaríamos frente a los últimos metros de la aguja. Parecía que podiamos entrar un poco en la pared y crestear así que vamos.
Otra vez un paso MUY delicado en el que los tres tenemos problemas para descifrar. Mano en rama, mano en regleta a suerte o verdad y pies en terraceos descompuestos. Con más pena que gloria, llegamos hasta unas gradas. Uno en cada altura separados por 3-4 metros, nos ponemos arneses y sacamos material.

MUROS PRECARIOS Y CRESTEO POR LAS AGUJAS DE NUENO
Una vez semi-encordados, Jesús monta una reunión en un árbol y nos echa un cordino auxiliar por si queríamos cogerlo para llegar hasta ahí. Ya se pone en el papel de futuro guía UIAGH2EZ16. Armando sube mientras Jesús se va preparando para flanquear un muro por la izquierda. Por delante una chimenea descompuesta para llegar al último tramo de las Agujas de Nueno.
Yo me quedo unos metros más abajo observando como Jesús colocaba un par de clavos evitando estar incómodos los 3 en la reunión. Va haciendo Jesús y monta una reunión como a unos 15 metros de cuerda. Con Armando tuvimos que empalmar 2 trozos de cuerda, ya que Jesús había subido asegurado en una cuerda de 10 metros que llevaba yo para cortar.
Sube Armando y voy avisando a Jesús de que prepare algo para hacerme llegar el martillo e intentar quitar los clavos. Nos los pasamos por la cuerda y comienzo a subir. El primero sale bien (el cual quito colgado del segundo). El segundo sale peor ya que se había hecho a la grieta.

Este lo saco en un equilibrio precario puesto que el C4 que había colocado Jesús más arriba no me daba confianza suficiente. Una leva bailaba flamenco así que traté de hacerle cierta fuerza pero no demasiada. Consigo sacarlo y apuro los últimos pasos hasta mis compañeros. Sacamos la cuerda de 60m (que para eso llevábamos 2, jajaja).
Nos juntamos y sale Armando a explorar. Tras unos metros de ascenso, cresteo y descenso, nos reagrupamos para dar comienzo a un segundo muro vertical. Sale Armando colocando un C1 a unos dos metros de la repisa. Sigue subiendo con poca posibilidad de proteger y justo cuanto ya proyectaría al suelo, parte otro pie en manos precarias. Otro susto.

Nada a crawl, escala un poco y sube a una repisa. Pasamos un momento malo pero solventa bien. El titán de Armando se ha llevado la peor parte pero vamos, que nos podía haber tocado a cualquiera. Muchos se habrían cagado o bajado. Sigue unos metros más y monta una reunión en otro árbol grande. Nos reagrupamos y pillo material para afrontar otro muro vertical.
Este parece algo mejor pero igual de descompuesto. Comienzo a subir. Meto un morado a cañón y luego un 2 un poco más dudoso pero bueno y ya afronto la salida por roca muy cochambrosa así que gasto un par de minutos en mirarla y tantearla bien hasta que le meto caña.

Cresteo ya por terreno más horizontal, lazando alguna rama de sabina y monto una nueva reunión (R3) cuando veo que empieza a bajar. Recuperan los Yonis y empezamos a avanzar por frondosa vegetación pinchuda. Parece que estamos en el punto más alto de la aguja. Dudamos de virar hacia la derecha pero finalmente tiramos hacia un claro a la izquierda.
Muchos pinchos mediante que Jesús va aplastando y apartando con su pantalón largo. Armando y yo sufrimos y vamos conectando por un paso de jabalís hasta alcanzar una pedrera donde nos desencordamos. Comienza la bajada.
BAJADA DE LAS AGUJAS DE NUENO
Como vemos en el croquis inicial bajamos por el lado izquierdo de las agujas (de la segunda). Una buena pedrera de surfear para abrir boca y luego unos saltitos de bloque en bloque alternados por terreno resbaladizo. Pronto llegamos a pie de pared.
Decidimos preservar la poca piel que nos quedaba en las piernas y vamos directos a buscar el asfalto de la autovía. Ya por el canal de desagüe de asfalto continuamos contorsionando los tobillos hasta la rotonda de Nueno.

Jesús ve la debilidad de la valla donde estarían coche y bici y trepamos por la malla. Llegamos al punto de inicio bien curtidos física y mentalmente así que OBJETIVO CUMPLIDO. No salió como esperábamos pero así son las ADVENTURES y la verdad es que lo pasamos bien. También pasamos miedo, eso sí. Incertidumbre y resolución, que para eso nos formamos (Gayadventures especialmente) y hacemos actividades.
Ya pensando en futuras aperturas sobre roca de mejor calidad, los Yonis cogen el coche y yo la bici y quedamos en Arguis a tomar un refrigerio con otros coleguillas con los que había quedado a echar el finde y repartimos material. Debimos perder un 0,75 (reutilizado) así que si alguien lo encuentra que nos lo haga llegar si quiere.
Reseñamos la apertura de la “CANAL INNOMINATA COCHAMBROSA” básicamente para que nadie la haga a no ser que quiera experimentar lo mismo que nosotros. Aún así, respeto máximo a los que pasaron por las lineas reseñadas en los 70 y por quien explore estas zonas. El barro aragonés nunca defrauda, jejeje
CANAL INNOMINATA COCHAMBROSA (V+/6a con algún paso en A0 de clavo y nivel de exposición alto tirando a muy alto):
Aproximación: jabalí conforme marca la guía.
Material que llevamos: 2 cuerdas dobles de 60m, 2 juegos de friends, uno de fisureros, clavos variados, maza, cordinos de reemplazo, cordinos auxiliares y material de autorescate. Material a llevar: la mitad de la mitad y sobretodo, pantalón largo.

Coordinador de Climbinglaboratori. CCAFD. Investigador en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte: Rendimiento y Prevención de Lesiones en Escalada Deportiva. Director Técnico y Deportivo del Club de Escalada y Montaña Los Mallos.
