En el entrenamiento en escalada, qué o en qué agarre entrenar, siempre es una buena pregunta y la respuesta, como siempre y para el enfado de much@s, es que depende. Bajo mi punto de vista (y no tiene por qué ser el más válido ) depende de varios factores.
Entre otros, depende:

– Del perfil de cada alumn@ en diferentes tipos de agarre (déficits y fortalezas).
– Del nivel y experiencia del alumn@.
– Del tipo de escalada que suela practicar cada alumn@ y de la predominancia de agarres que haya.
– Del proyecto/s en los que vaya a trabajar (si los hubiese)..
Los medios ya los conocemos (pared, panel, campus, multipresa…) y también sabemos que, en sí mismos, no hay un agarre más lesivo que otro (sólo hay esfuerzos para los que no estamos preparad@s y gestión ineficiente de los mismos).
Obviando otros tipos de agarre menos comparables entre sí en una misma persona, hemos hecho una serie de experimentos interesantes al respecto pero vamos a ver uno en concreto . Los datos de la imagen 2 son de un mismo alumno: el alumno con el semi-arqueo perdido (tampoco es que sea poco frecuente). Detalles de las gráficas:
– Agarres en regletas de 20, 15 y 10mm, en orden de arriba hacia abajo en las gráficas.
– Agarres en extensión (EX), en semi-arqueo (SA) y en arqueo (AQ), en orden de izquierda a derecha en cada gráfica.
¿Qué podemos observar a simple vista?
Agarre EX significativamente más fuerte que SA en R20mm y R15mm. AR más fuerte en todos los tamaños de agarre. SA, aunque deficitario en otras, tiende a igualarse con Ex en R10mm.
El protocolo de la gráfica es muy mejorable, obviamente, pero está testado libre de fatiga entre intentos y agarres. Otros datos de interés:
– El alumno tiene varios años de experiencia y práctica suficiente en suspensiones, campus..
– Suele escalar prioritariamente en placas no muy largas con pasos o secuencias técnicas y duras y los proyectos le dan un poco igual
En base a estas observaciones, podríamos plantear (conjuntamente) el objetivo y entrenamiento específico y/o reeducación del agarre en SA. ¿Por qué? Porque este agarre, respecto al agarre EX presenta las ventajas de que podemos aplicar potencialmente más fuerza (biomecánicamente hablando, por norma general) en igualdad de condiciones de entrenamiento (si los agarres estuviesen optimizados por igual). El SA nos permitirá agarrar regletas más pequeñas u otros agarres de mayor profundidad, pero más cercanos al SA que a la EX. Por otro lado, SA nos permitirá desarrollar menos fatiga (o aplicar menos fuerza si el agarre nos los permite) que el agarre en AR.
Dicho esto, la propuesta de trabajo deberá pasar por reeducar el agarre en SA y evaluarlo específica y objetivamente. Cargarlo progresivamente con criterio y cautela, utilizando medios más o menos analíticos (las multipresas para estos casos son herramientas fantásticas) y en garres progresivamente más pequeños, sin miedo a comenzar por agarres profundos, ya que no está adaptado el agarre, por mucho que en EX sí lo estén.
Coordinador de Climbinglaboratori. CCAFD. Investigador en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte: Rendimiento y Prevención de Lesiones en Escalada Deportiva. Director Técnico y Deportivo del Club de Escalada y Montaña Los Mallos.
